Sobrevivir al invierno

21 de diciembre de 2025

Hace años alguien me dijo que yo era invierno. Que por el color de la piel, del pelo o de los ojos me sentarían mejor ropas de unos  colores que de otros.

Sí, yo creo que soy invierno pero porque de pequeño me debí de caer en uno y todavía no he salido de el.

Por una cosa o por otra, o tal vez porque el día de febrero en el que nací nevaba, he vivido siempre el invierno de una manera intensa y especial.

Ver copos de nieve bailando entre los árboles, el frío intenso que dibuja un azul imposible en el cielo, la niebla helada que hace collares de diamantes con telarañas.

Me gusta el invierno sí, pero ahora sé que los vivo así solo porque necesito sobrevivirlos.

Sobrevivir al invierno que guarda, en cada uno de sus días, una certeza que hace que merezca la pena seguir; mañana, por fin, un poco más de luz que hoy.