El tiempo pasa, sí. Hoy creo que, en el fondo, no estamos hechos más que de eso, de tiempo.
Somos tiempo en el tiempo de los otros. Somos otros caminando nuestro tiempo.
Hay quien nos lo roba y desaparece para siempre llevándose momentos que eran solo nuestros. Y quien nos lo mancha al andar sobre él, haciéndolo irrespirable e inhóspito.
Pero por suerte hay quien, como tú, lo llena de aire limpio, de su alegría e ilusión por vivir. Y pase lo que pase, estemos donde estemos, nuestro tiempo habrá merecido la pena.
Porque habrá sido mucho más que tiempo. Habrá sido vida.